Riesgos importantes identificados
Los robots hospitalarios, como por ejemplo para la cirugía robótica, dependen de internet, programas y dispositivos conectados, lo que introduce posibles errores y vulnerabilidades nuevas que afectan directamente a la seguridad del paciente y de la información.
Vulnerabilidades en redes hospitalarias y en IoT
Los robots suelen estar conectados a la red interna del hospital y, en ocasiones, a servicios en la nube del fabricante para recoger datos de telemetría o para dar soporte remoto. Si la red no está segmentada y protegida, el robot puede ser un punto de entrada para personas malintencionadas.
Se han hecho pruebas de ciberseguridad en las que se ha visto que algunos robots quirúrgicos se pueden manipular cambiando órdenes o forzando paradas repentinas, lo que puede poner en riesgo la estabilidad del sistema y la operación que se está realizando.
Amenazas a la privacidad de los datos clínicos
Los robots y otros dispositivos médicos conectados generan vídeo en alta calidad de las cirugías, registran actividad y manejan muchos datos clínicos; si todo eso se filtra, la privacidad del paciente queda totalmente comprometida.
En algunos hospitales se ha visto que hay millones de dispositivos IoT accesibles desde Internet con contraseñas por defecto, dejando al alcance de cualquiera imágenes médicas y datos personales sin casi ningún tipo de protección seria.
Ataques a la infraestructura y continuidad asistencial
Ataques como el ransomware, dirigidos a laboratorios, sistemas de información o empresas que dan servicio a los hospitales, pueden dejar fuera de juego servicios básicos, obligar a cancelar operaciones y dejar sin uso robots quirúrgicos y otros equipos importantes.
Cuando la infraestructura se ve comprometida, los hospitales deben volver a procesos manuales, priorizar solo casos urgentes y asumir retrasos significativos, lo que impacta de forma directa en la seguridad y en la experiencia del paciente, llegando a crear incluso situaciones de vida o muerte que podrían haberse evitado.
Casos reales de ciberdelincuencia sanitaria
La ciberdelincuencia sanitaria ha crecido un 10% en 2025, superando las 2.400 ataques semanales, siendo el ransomware y el robo de datos sensibles los principales riesgos. Estos incidentes muestran cómo la ciberdelincuencia afecta a hospitales, proveedores y pacientes, condicionando indirectamente el uso seguro de robots quirúrgicos y otros sistemas avanzados.
1 Hospital Clínic de Barcelona (2023)
Uno de los ciberataques más graves en España. El grupo "Ransom House" cifró los sistemas, bloqueando el acceso a la historia clínica de los pacientes.
Se cancelaron mas de 150 cirugías, miles de consultas externas y extracciones. El ataque paralizo al hospital durante semanas y los delincuentes robaron 4.4 terabytes de datos del hospital y los pacientes.
El hospital tuvo que volver a utilizar sistemas manuales como el papel durante la restauracion de los servicios.
2 Ransomware a Synnovis en Londres (2024)
En 2024, un ataque de ransomware a la empresa de laboratorios Synnovis dejó paradas pruebas de sangre y otros servicios clave, obligando a varios grandes hospitales de Londres a retrasar cirugías y a volver a hacer muchas cosas en papel.
Los atacantes aprovecharon que todos estos sistemas estaban muy conectados entre sí; al cifrar los datos, no se podían validar análisis ni transfusiones, lo que llevó a cancelar muchas operaciones programadas y a aumentar el riesgo para los pacientes
3 Ciberataque al NHS y operaciones de cáncer aplazadas (2024)
Otro ataque de ransomware, esta vez contra sistemas relacionados con la sangre del Servicio Nacional de Salud británico, hizo que se retrasaran un montón de intervenciones, incluida la operación de cáncer de un adolescente, que tuvo que esperar porque no había garantías sobre las pruebas.
El problema principal fue la dependencia de proveedores externos y sistemas muy conectados; al quedarse los servicios fuera de línea, se tuvieron que reprogramar tratamientos, desviar órganos y alargar las listas de espera, con un impacto fuerte tanto emocional como clínico.
4 Brecha masiva de dispositivos IoT sanitarios (más de 1M dispositivos)
En 2025 se detectó una brecha en la que más de un millón de dispositivos IoT sanitarios (monitores, sistemas de imagen y otros equipos) estaban expuestos en Internet y se podían acceder sin demasiadas barreras.
Al analizar el caso, se vio que muchos tenían contraseñas por defecto, redes mal configuradas y software sin actualizar, lo que permitió acceder a imágenes médicas y datos muy sensibles de pacientes, con consecuencias legales y de reputación bastante serias para los centros afectados.
Conclusión final
La THD y los robots hospitalarios aportan mucha precisión, mejoran el control de lo que pasa en quirófano y hacen más eficientes muchos procesos, pero todo esto solo tiene sentido si se acompaña de una buena estrategia de ciberseguridad que tenga en cuenta tanto la tecnología como a las personas.
Proteger las redes, cambiar contraseñas por defecto, mantener los equipos al día, vigilar lo que ocurre en los sistemas y formar al personal son pasos básicos para poder aprovechar la robótica en sanidad sin poner en riesgo la privacidad ni la seguridad de los pacientes.